Este proyecto de rascacielos residencial en Lima se ha concebido como un sistema de bandejas, que concentran en su parte central las viviendas y en su perímetro un conjunto de terrazas, abiertas en relación con las vistas hacia el distrito de San Isidro, la ciudad de Lima y el océano Pacífico.
Estrategia
El análisis de las restricciones programáticas, las condiciones urbanísticas y el solar disponible presenta como punto de partida el diseño templado de ciudad de Lima, nos lleva a definir unas estrategias muy claras para el desarrollo de la intervención.
La primera estrategia parte de la idea de optimizar al máximo el volumen permitido por la normativa vigente, mediante el aprovechamiento de un aprovechamiento edificable máximo permitido desarrollado en cuatro tipos de viviendas, 3 más la de los áticos. Dos de estos tipos de viviendas se solucionan con el programa tipo de 150 m² y la tercera con el programa de 250 m², quedando el pent-house.
La disposición volumétrica se genera de forma escalonada, abriendo el perímetro horizontal de las viviendas hacia el exterior, permitiendo generar amplias terrazas perimetrales en cada una de sus dependencias. Estas terrazas crean una relación continua entre interior y exterior, generando un sistema de bandejas apiladas.
La disposición horizontal de las bandejas genera el volumen lineal en vertical, generando una fachada. Esta horizontalidad permite dar continuidad a la relación con las vistas privilegiadas hacia el océano Pacífico.
En plantas superiores el esquema de viviendas se simplifica, situándose en plantas más altas viviendas de mayor tamaño, más exclusivas, y liberando parte del volumen en las plantas inferiores.
El acceso a las viviendas y escaleras presurizadas se ubica en la parte central, conectando con los diferentes tipos de viviendas.
La propuesta se organiza verticalmente en tres tramos, generando viviendas de 400 m², viviendas de 250 m² y viviendas de 150 m².
Los tipos
Para el desarrollo de las viviendas se ha trabajado con dos tipologías: dúplex y viviendas en una sola planta.
Las viviendas de 400 m² se desarrollan en una sola planta y se ubican dando al Campo de Golf, orientando sus fachadas hacia las Av. Pezet y Av. Belén, disfrutando de una privilegiada terraza en esquina.
Existen dos accesos diferenciados, uno para los propietarios y otro para el servicio, ambos formados por un acceso desde la galería y otro directo desde el ascensor.
Las viviendas de 250 y 150 m² se desarrollan mediante dúplex pasantes entre las Av. Belén y hacia el patio interior de manzana. El acceso a estas viviendas se realiza a través de un amplio corredor orientado a dicho patio.
En los tres tipos de viviendas, los dormitorios de servicio y zona de lavandería ventilan hacia el patio interior de manzana.
En el pent-house se sitúa una vivienda de 250 m² y un área común de uso compartido.
Todas estas estrategias, optimización volumétrica, perímetro libre y sistema de terrazas, como resultado un edificio que genera un entorno doméstico con una fuerte relación entre las distintas viviendas, otorgando a los habitantes una sensación de que su vivienda es única.